
lunes, 22 de noviembre de 2010
domingo, 5 de septiembre de 2010
Macartismo y fracasomanía
De un lado, tenemos un discurso progubernamental que presenta a un país seriamente amenazado por una conspiración internacional y de agentes extremistas locales, en la que estaríamos prácticamente al borde de la reaparición de actividades terroristas. En esta óptica, todo aquel que se moviliza, protesta, reclama o cuestiona las políticas gubernamentales es visto con sospecha, tiende a ser descalificado, ridiculizado, satanizado, por su carácter “antisistema”. Y si uno cruza a la orilla contraria, encuentra un discurso en el que se está enfrentando un gobierno represivo, autoritario, depredador, “organizado para saquear y robar”.
En este esquema participan el gobierno, el Congreso, el Poder Judicial, el conjunto de instituciones del Estado, las burocracias, los organismos internacionales, los empresarios, los medios de comunicación, los periodistas... desde este ángulo, cualquiera que simpatice con políticas de mercado es descalificado como parte de esa gigantesca conspiración cleptocrática. La manera en que se debaten temas como los conflictos sociales, los límites a la propiedad de la tierra o la renegociación de los contratos de exportación de gas me parece que ilustran estos vicios de nuestro debate público.
Espero que resulte obvio que ambas visiones son graves distorsiones de la realidad y que atentan contra la posibilidad de construir una comunidad política democrática. Convertir discrepancias legítimas en descalificaciones no solo demuestra gran intolerancia, sino que además resulta totalmente innecesario; en realidad, ni estamos enfrentando un Estado depredador, ni existen actores relevantes que planteen una vuelta al estatismo velasquista. De un lado, se cae en una lógica macartista y, del otro, en algo similar a lo que Albert Hirschman llamaba “fracasomanía”: pensar que si no se ha resuelto todo, no se ha resuelto nada. Ojalá que en los debates electorales puedan abrirse espacios en los que se reconozca la legitimidad de las propuestas alternativas al modelo actual, y que al mismo tiempo se aprovechen las oportunidades que se han abierto en los últimos años para avanzar hacia logros más sustantivos.
Tomado de La República http://www.larepublica.pe/vida-futura/25/07/2010/macartismo-y-fracasomania
martes, 13 de abril de 2010
La Sorpresa de lo Cotidiano Año I Nº2. Sumillas.
Título: "Conservación ambiental y pueblos indígenas en el Perú: algunos elementos para el debate"
Autor: Eduardo Romero
El artículo se propone presentar un panorama general de las relaciones conceptuales, jurídicas y políticas entre la conservación ambiental y la titulación de territorios indígenas en el caso Peruano. En primer lugar, se presentará un breve recuento del surgimiento político y conceptual de la noción de territorio en el movimiento indígena amazónico, así como la respuesta que generó esta nueva demanda en la oferta jurídica ad hoc de los países amazónicos, especialmente en el Perú. En segundo lugar, abordaremos los orígenes históricos de la conservación ambiental como política y preocupación en las sociedades del Norte, así como su posterior tránsito, adaptación e implementación en el espacio peruano, especialmente en el amazónico. En tercer lugar, buscaremos señalar los principales puntos de complementariedad y conflicto que la implementación de Áreas Naturales Protegidas ha generado en relación a los territorios y modos de vida de los pueblos indígenas, haciendo referencia a casos específicos. Finalmente, buscaremos ensayar una reflexión sobre el papel que le corresponde a las ciencias sociales frente al tema de la conservación ambiental.
Título: Mujer política indígena. Una aproximación a su realidad social.
Autora: María del Pilar Ego-Aguirre
Sumilla
Durante los últimos años, la emergencia de las mujeres indígenas como sujetos políticos en la esfera pública ha ido ganando espacios de representación.
En un artículo anterior se discutió acerca de las teorías de complementariedad y relaciones de género en las sociedades indígenas y más específicamente amazónicas y la relevancia de poner en cuestión que los planteamientos que las ligan a relaciones asimétricas o en efecto armónicas con su congénere hombre, son claramente superadas por los complejos escenarios en los cuales, se desarrollan las relaciones de género entre los indígenas amazónicos. Con ello, intentamos plantear hipótesis que nos permitieran explorar la realidad de las mujeres como nuevos agentes de cambio social envueltas en luchas de corte político y ver, a partir de ahí, como se han transformado los roles y se han ido generando nuevos procesos de cambio.
Asimismo, se puso énfasis en denotar que la discusión sobre la complementariedad de los sexos como relativa y aplicable de diferente modo dependiendo la realidad en la que se trata de ver como se desenvuelven las relaciones de género.
Mucho se ha escrito sobre la evidente relación que se ha ido gestando positiva y negativamente entre las demandas que hacen las mujeres indígenas y los ideales propuestos por el feminismo radical1. Esto, cabe señalar, ha generado interesantes críticas desde diversas disciplinas que han seguido el debate, en las que se han acuñado términos como “feminismo indígena”2el cual ha ido cobrando protagonismo en el área latinoamericana. Asimismo, se han evidenciado rupturas y fricciones en el discurso en el cual el argumento principal alude que el enfoque de género ligado al feminismo radical se centra en un único sujeto mujer, sin tomar en cuenta que ésta además de ser mujer, está ligada a una tradición y a costumbres diferentes a las conocidas en Occidente, lo cual complejiza el panorama. Así, se componen nuevas miradas que se hacen visibles en prácticas de corte político, que en el caso de las mujeres indígenas revela cambios a nivel estructural, no solo porque rompe con el discurso, sino porque genera nuevas formas de acción que requieren la atención del pensamiento social.
Lo que se pretende a continuación es examinar las condiciones que contribuyen a pensar en una política indígena desde las mujeres, con sus pros y sus contras y evidenciar que, pese a tener mayor voz y presencia, aun hay mucho por hacer.
Título: Sombra entre las sombras.
Autora: Noelia Depaoli
Sumilla
Las luchas femeninas durante las dictaduras y las democracias dictatoriales que ha tenido Venezuela en los últimos 40 años. El papel de la mujer en la clandestinidad y el papel de la mujer venezolana y las memorias de las desaparecidas hoy.
Título: ¿Es posible hablar de un proceso de pacificación en el Callao?
Autora: Nadya Padilla
Sumilla
Fuente: Diario Trome, 27 de agosto del 2009
El presente artículo pretende reflexionar sobre la viabilidad de un proceso de pacificación en la zona sur del Callao. Más que dar conclusiones, planteamos interrogantes y pistas para entender mejor la realidad de uno de los lugares más estigmatizados como “violento” por los medios de comunicación. Asimismo, nos acercamos a las dinámicas que se generan entre la gente de sus barrios y los internos del E.P Callao (más conocido como Sarita Colonia).
Título tentativo: “Un Perú envejecido…”
Autora: Maria Fernanda Vivanco Salazar
Sumilla
El tema de la persona adulta mayor es un tema fascinante de análisis el cual aun no ha llegado a tener la suficiente literatura para abarcar su complejidad. Uno de los principales motivos por los cuales hacemos referencia a esta “complejidad” es debido a que no hay una definición exacta de lo que implica ser un “adulto mayor”. En la primera Asamblea Mundial sobre el Envejecimiento realizada en Viena en el año 1982 se estableció como umbral fijo la edad de 60 años para referirse al adulto mayor; umbral que también es empleado por la Organización Panamericana de la Salud, el Ministerio de la Mujer y Desarrollo Social (MIMDES), etc., y que los define como personas con derechos inalienables que deben ser protegidos por el Estado . Sin embargo, el Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI) asume que un adulto mayor es aquella persona que sobrepasa los 65 años de edad, debido a que ya no se encuentra en el grueso de la población en edad de trabajar ; incluso la mayoría de personas suele pensar que un adulto mayor, lo es en tanto deja de ser productivo en términos laborales y sociales.
Este ensayo pretende presentar un breve panorama sobre la relación entre el adulto mayor (como aquella persona 60 ó + años, asumiendo los criterios referidos por el MIMDES) y el total de la población, así como con el crecimiento demográfico tanto en América Latina como en el Perú, para dar cuenta de algunas observaciones y conclusiones a partir de la información obtenida.
sábado, 13 de marzo de 2010
Por un saber comprometido
Texto fundamental de Pierre Bourdieu, en donde hace un llamado al compromiso y la necesidad de participación de los científicos sociales en los movimientos sociales y políticos para combatir proyectos políticos y económicos productores de desigualdad. Bourdieu hace un llamado a los científicos sociales por la transformación de la sociedad.
Este texto fue leído por su autor durante un encuentro en Atenas, en mayo 2001, con investigadores y sindicalistas sobre temas como Europa, la cultura y el periodismo y figurará en un libro que aparecerá en la primavera,Interventions (1961 - 2001), Sciences sociales et action politique (Agone, Marseille).
por Pierre Bourdieu (2001)
Si hoy día es importante, si no necesario, que un cierto número de investigadores independientes se asocien al movimiento social, es porque estamos confrontados con una política de mundialización. (Digo claramente una "política de mundialización", no hablo de "mundialización" como si se tratara de un proceso natural.) Esta política, en gran medida, es mantenida secreta en su producción y en su difusión. Y es una tarea formidable de investigación la que se necesita para descubrirla antes de que sea puesta en obra. Enseguida, esta política tiene efectos que se pueden prever, gracias a los recursos de la ciencia social, pero, a corto plazo, aún son invisibles para la mayoría de la gente. Otra característica de esta política: es en parte producida por los investigadores. La pregunta consiste en saber si aquellos que anticipan, a partir de su saber científico, las consecuencias funestas de esta política pueden y deben quedar callados. O si no se incurre en una especie de no asistencia a personas en peligro. Si es verdad que el planeta está amenazado de calamidades graves, aquellos que creen conocer por anticipado estas calamidades, ¿no están en el deber de salir de la reserva que tradicionalmente se imponen los científicos?
La mayoría de las personas cultivadas, sobre todo en ciencia social, tiene en la cabeza una dicotomía que me parece absolutamente funesta: la dicotomía entre scholarship y commitment - entre aquellos que se consagran al trabajo científico, que se hace con los métodos científicos y pensando en otros científicos, y aquellos que se comprometen y llevan su saber hacia afuera. La oposición es artificial y, de hecho, hay que ser un científico autónomo que trabaja según las reglas del scholarship para poder producir un saber comprometido, es decir un scholarship with commitment. Para ser un verdadero científico comprometido, legítimamente comprometido, hay que comprometer un saber. Y este saber no se adquiere sino en el trabajo científico, sometido a las reglas de la comunidad científica.
Dicho en otros términos, hay que desmontar un cierto número de oposiciones que tenemos en la cabeza y que son maneras de autorizar claudicaciones: comenzando por la del científico que se repliega en su torre de marfil. La dicotomía entre scholarship y commitment tranquiliza al investigador en su buena conciencia porque recibe la aprobación de la comunidad científica. Es como si los científicos se creyeran doblemente científicos porque no hacen nada con su ciencia. Pero cuando se trata de biólogos, puede resultar criminal. Pero es igual de grave cuando se trata de criminólogos. Esta reserva, este refugiarse en la pureza, tiene consecuencias sociales muy graves. Gente como yo, pagada por el Estado para hacer investigación, ¿debemos guardar cuidadosmante los resultados de nuestras investigaciones sólo para los colegas? Es absolutamente fundamental dar en prioridad lo que se cree un descubrimiento a la crítica de los colegas, ¿pero por qué reservarles el saber colectivamente adquirido y controlado?
Me parece que hoy día el investigador no tiene la elección: si tiene la convicción de que hay una correlación entre las políticas neoliberales y las tasas de delincuencia, una correlación entre las políticas neoliberales y las tasas de criminalidad, una correlación entre las políticas neoliberales y todos los signos de lo que Durkheim habría llamado la anomia, ¿cómo no lo va a decir? No sólo no hay que reprochárselo, sino que se debería felicitarlo. (Tal vez hago una apología de mi propia posición… )
Ahora bien, ¿qué va a hacer este investigador en el movimiento social? Ante todo no va a dar lecciones - como lo hacían ciertos intelectuales orgánicos quienes, al ser incapaces de imponer sus mercancías en el mercado científico en el que la competencia es dura, se las daban de intelectuales ante los no intelectuales, al mismo tiempo que decían que los intelectuales no existían. El investigador no es ni un profeta ni un maestro pensador. El tiene que inventar un nuevo papel que es muy difícil: tiene que escuchar, tiene que investigar e inventar; tiene que intentar ayudar a los organismos que se dan por misión - cada vez más tímidamente, desafortunadamente, incluso los sindicatos - resistir a la política neoliberal; tiene que darse como tarea asisitirles, proporcionándoles instrumentos. En particular, instrumentos contra el efecto simbólico que ejercen los "expertos" contratados por las grandes empresas multinacionales. Hay que llamar las cosas por su nombre. Por ejemplo, la política actual de educación de la UNICE es decidida por el Transatlantic Institute, etc. Basta con leer el informe de la Organización Mundial del Comercio (OMC) sobre los servicios para conocer la política de educación que tendremos en cinco años. El ministro de educación nacional no hace más que transmitir las consignas elaboradas por juristas, sociólogos, economistas y que, una vez reciban su acabado jurídico, son puestas en circulación.
Los investigadores también pueden hacer algo más nuevo, más difícil: favorecer la aparición de condiciones organizacionales para la producción colectiva de la intención de inventar un proyecto político y, segundo, de condiciones organizacionales para el éxito de la invención de semejante proyecto político, que será evidentemente un proyecto colectivo. Después de todo, la Asamblea Constituyente de 1789 y la Asamblea de Filadelfia estuvieron compuestas por personas como ustedes y yo, que tenían un bagaje jurídico, que habían leído a Montesquieu y que inventaron estructuras democráticas. De la misma manera, hoy en día, hay que inventar cosas… Evidentemente, se podría decir: "Existen parlamentos, una confederación europea de sindicatos, toda clase de instituciones que supuestamente hacen eso". No voy a hacer la demostración, pero hay que comprobar que no lo hacen. Por tanto, hay que crear las condiciones favorables para esta invención. Hay que ayudar a levantar los obstáculos que impiden esta invención; obstáculos que en parte se encuentran en el movimiento social encargado de levantarlos - y especialmente en los sindicatos.
¿Por qué ser optimista? Creo que se puede hablar en términos de posibilidades razonables de éxito, que este momento es el kairos, el momento oportuno. Cuando sosteníamos este discurso por allá en 1995, por lo común no éramos escuchados y pasábamos por locos. Las personas que, como Casandra, anunciaban catástrofes eran objeto de burla y los periodistas las atacaban y eran insultadas. Ahora un poco menos. ¿Por qué? Porque se ha hecho trabajo. Hubo Seattle y toda una serie de manifestaciones. Y luego las consecuencias de la política neoliberal - que habíamos previsto en abstracto - comienzan a verse. Y la gente, ahora, comprende… Incluso los periodistas más obtusos saben que una empresa que no alcanza un beneficio del 15% despide gente. Las profecías más catastróficas de los profetas de la desgracia (quienes simplemente estaban mejor informados que los demás) comienzan a ser realizadas. No es demasiado temprano. Pero tampoco es demasiado tarde. Porque sólo es un comienzo, porque las catástrofes apenas comienzan. Aún hay tiempo de sacudir los gobiernos social-demócratas, tras los cuales los intelectuales suspiran embelesados, sobre todo cuando reciben de ellos ventajas sociales de todo orden.
Un movimiento social europeo, a mi juicio, sólo tiene la posibilidad de ser eficaz si reune tres componentes: sindicatos, movimiento social e investigadores - con la condición, evidentemente, de integrarlos, no sólo yuxtaponerlos. Yo decía ayer a los sindicalistas que entre los movimientos sociales y los sindicatos en todos los países de Europa hay una diferencia profunda respecto tanto a los contenidos como a los medios de acción. Los movimientos sociales hicieron existir objetivos políticos que los sindicatos y los partidos habían abandonado, u olvidado o reprimido. Por otro lado, los movimientos sociales aportaron métodos de acción que los sindicatos, de nuevo, poco a poco han olvidado, ignorado o reprimido. Y en particular métodos de acción personal: las acciones de los movimientos sociales recurren a la eficacia simbólica, una eficacia simbólica que depende, en parte, del compromiso personal de aquellos que manifiestan; un compromiso personal que es también un compromiso corporal.
Hay que correr riesgos. No se trata de desfilar, entrelazados los brazos, como lo hacen tradicionalmente los sindicalistas el primero de Mayo. Hay que hacer acciones, ocupaciones de locales, etc. Lo que exige, a la vez, imaginación y coraje. Pero también quiero decir: ¡Ojo! ¡Nada de sindicatofobia! Hay una lógica de los aparatos sindicales que es preciso comprender. ¿Por qué digo a los sindicalistas cosas que son cercanas al punto de vista que los movimientos sociales tienen sobre ellos y por qué digo a los movimientos sociales cosas que son cercanas a la visión que los sindicalistas tienen de ellos? Porque es con la condición de que cada uno de los grupos se vea a sí mismo como ve a los otros como se podrá superar las divisiones que contribuyen a debilitar grupos ya muy débiles. El movimiento de resistencia a la política neoliberal es globalmente muy débil y es debilitado por sus divisiones: es un motor que desperdicia el 80% de su energía en calor, es decir bajo la forma de tensiones, de fricciones, de conflictos, etc. Y que podría andar mucho más rápido y más lejos si…
Los obstáculos a la creación de un movimiento social europeo unificado son de varios órdenes. Hay los obstáculos lingüísticos que son muy importantes, por ejemplo en la comunicación entre los sindicatos o los movimientos sociales - los patronos y los ejecutivos hablan las lenguas extraneras, y los sindicalistas y militantes mucho menos. Por este hecho, la internacionalización de los movimientos sociales o de los sindicatos se hace muy difícil. Luego hay los obstáculos ligados a las costumbres, a los modos de pensamiento y a la fuerza de las estructuras sociales, de las estructuras sindicales. ¿Cuál podría ser el papel de los investigadores en todo esto? El de trabajar para una invención colectiva de estructuras colectivas de invención que harán nacer un nuevo movimiento social, es decir nuevos contenidos, nuevas metas y nuevos medios internacionales de acción.
Tomado de http://tijuana-artes.blogspot.com/2005/03/para-un-saber-comprometido.html
viernes, 29 de enero de 2010
Perú. Más allá de los turistas: los pobladores del Cusco aún no reciben ningún tipo de ayuda
El panorama es desolador en Zurite, Yucay y Urubamba, a pocos kilómetros de Aguas Calientes, en donde ninguna entidad del Gobierno se ha hecho presente
Fotos: Daniel Nakasone Santivañez y Maricarmen Valdivieso
Hoy debe acabar el mal rato para los turistas varados en Aguas Calientes y Machu Picchu desde hace casi una semana. Sin embargo, los principales afectados con las inusuales lluvias torrenciales son los pobladores de los distintos distritos de la región Cusco, quienes aún no reciben ayuda alguna del Estado.Desde Urubamba, Maricarmen Valdivieso, de la ONG Nexos Voluntarios, nos envía imágenes del desastre natural y clama por ayuda para los damnificados. “En Urubamba se han caído las viviendas y hay gente sin ninguna pertenecia material ni alimentos. Similar panorama se vive en Yucay, Huayllabamba y Pacarbamba.”, indicó.
SIN VIVIENDAS NI ABRIGO NI ALIMENTOS
Daniel Nakasone visitó Yucay, un poblado de 5 mil personas e informó a elcomercio.pe que un 40% se ha visto afectado grave o moderadamente por el desborde del río Vilcanota. “El problema no es solo el río y el desborde, sino que cuando el agua se filtra, hace que las casas de adobe alejadas empiecen a humedecerse lo que las hace inestables y peligrosas para sus habitantes”, informó en su blog el Trotamudo Tartamundos.Por su parte, Elsi Acevedo Flores, una pobladora de Urumbama, nos informa a través de su cuenta en Twitter (@voxurubamba) que “después de más de 5 días de emergencia, los damnificados sigue sin recibir apoyo, no hay carpas, no llega el apoyo a Urubamba que prometió el Gobierno. ¡SOS!”, reseña.Acevedeo también informó que “los pobladores del distrito cusqueño de Zurite tuvieron que ser evacudos por el deslizamiento de cerros”.
Tomado de Blog RIDEI http://blog.pucp.edu.pe/item/86258
La historia del Cap and Trade (Subtítulos en español)
PD: Para ver los subtítulos hagan click en el boton en forma de triángulo, y luego hacer click en la opción "activar títulos"
viernes, 22 de enero de 2010
Haití, ¿la nueva colonia de Estados Unidos?
Para despejar las dudas y aclarar el panorama conversamos con el analista internacional y capo Farid Kahhat quien nos explica cuáles podrían ser las verdaderas intenciones de Estados Unidos y su relación con el llamado capitalismo del desastre.
Tomado de: http://danae.lamula.pe/2010/01/22/haiti-%c2%bfla-nueva-colonia-de-estados-unidos/